Experiencias de pobreza hídrica, una realidad en el área metropolitana de Barcelona

La pobreza hídrica es una expresión de las desigualdades socioeconómicas y de los procesos de privatización de los servicios básicos. Esta problemática afecta cerca del 10% de los hogares del área metropolitana de Barcelona. Desde el departamento de Geografía de la UAB, se ha analizado como experimentan esta realidad y con qué estrategias la afrontan mediante entrevistas a 35 hogares en Rubí.
La pobreza hídrica, tradicionalmente asociada al Sur Global, es también una realidad alarmante en el Norte Global. En el área metropolitana de Barcelona, cerca del 10% de los hogares, especialmente los de bajos ingresos, enfrentan esta problemática. Este estudio analiza cómo las familias vulnerables experimentan la pobreza hídrica en su día a día y qué estrategias adoptan para afrontar las facturas, destacando el impacto emocional y social que conlleva.
Las entrevistas realizadas con 35 hogares en Rubí, localidad representativa del entorno metropolitano, evidencian un alto grado de concienciación sobre el ahorro de agua. Las familias implementan medidas como reutilizar el agua fría de la ducha, reducir el uso de lavadoras o limitar las duchas de los niños. A pesar de ello, muchas están al límite de su capacidad de ahorro, ya que los consumos esenciales hacen imposible reducir más el uso de agua. Este esfuerzo constante genera ansiedad, especialmente entre las mujeres, que suelen ser responsables de las tareas domésticas. La falta de acceso a dispositivos eficientes, como reductores de caudal o cisternas de doble descarga, agrava la situación.
Otro problema es la percepción negativa sobre la calidad del agua del grifo, lo que lleva a muchas familias a consumir agua embotellada, aumentando así sus gastos. Esta decisión, influida por desconfianza o desconocimiento, incrementa la vulnerabilidad económica. El impacto de la COVID-19 ha exacerbado esta situación, ya que el confinamiento incrementó la demanda de agua para higiene y limpieza, añadiendo presión a las familias con ingresos reducidos.
A pesar de estas dificultades, muchas familias no han solicitado ayudas ni han recibido asesoramiento para gestionar sus facturas. Los agentes sociales del municipio señalan que solo una minoría accede a los recursos disponibles, a menudo por desconocimiento o por el estigma asociado a pedir ayuda. Esto pone de manifiesto carencias en las políticas de apoyo, que no llegan a la mayoría de los hogares afectados.
La pobreza hídrica es una expresión de las desigualdades socioeconómicas y de los procesos de privatización de los servicios básicos. En Rubí, la gestión privada del agua dificulta la implementación de medidas equitativas y sostenibles. Aunque existen mecanismos como el Fondo de Solidaridad, estos son insuficientes para abordar las causas profundas.
Este estudio concluye que es necesario redefinir el abordaje de la pobreza hídrica. Es imprescindible ir más allá de las políticas de eficiencia y subvenciones, adoptando una perspectiva que integre tanto las experiencias de las familias como los factores estructurales que perpetúan esta problemática. Solo así se pueden garantizar los derechos de acceso equitativo y sostenible al agua para todos los hogares.
Departamento de Geografía
Universitat Autònoma de Barcelona
Referencias
Romero-Gomez, Gustavo, Jordi Nadal, David Saurí. Experiences of Water Poverty in the Metropolitan Area of Barcelona: Implications for the Global North. Journal of water, sanitation, and hygiene for development (2024) 14.9: 819–832 https://doi.org/10.2166/washdev.2024.041